El frío y los fantasmas

LOS TORITOS 4-2 Green Team

Y bien, un nuevo partido pasó en el torneo de Ocampo. Nuevamente 7.40 de la mañana en el frío Costa Salguero, allí donde sacarse el abrigo es el primer desafío que enfrentar. Fue uno de esos partidos en los que, por momentos, se abrían las puertas del recuerdo y se hacía presente en la cancha el fantasma del “un equipo ganable con el que nuevamente vamos a complicarnos”. Conseguir adelantarse en el marcador no es, generalmente, garantía de nada para la gran mayoría de los equipos. Menos lo es para los toros. Finalizaron el primer tiempo 1 – 0 sobre los rivales y, al inicio del segundo, todo se desbarajustó: los rivales asfixiaron, presionaron y patearon sin que del medio y defensa haya muchas respuestas. Nuevo día cargado para Svetliza que respondió bien en casi todas las ocasiones.  En ese momento de agonía, un cambio, un regreso, un refresco, una pausa, como quieran llamarlo, afuera Martín Maiorana, adentro Juan Sempio. Después de tanto tiempo vuelve el 10 del equipo y en una de las primeras jugadas que tiene logra empujar el balón dentro del área, en una de esas maniobras tan poco ortodoxas a las que nos tiene acostumbrados, luego de un gran centro de Fede Camiña. Y nuevamente Green Team a la carga, con más potencia que estilo o ideas, pero a la carga de todas maneras. Y consiguen marcar. 2-1 parcial, ese momento en que los naranjas están pensando más en un partido perdido que en que en uno que todavía están ganando.  Pero eso no era todo, se lograría el tercer gol…pero otra vez se recibiría otro. Y otra vez a sufrir, y otra vez los fantasmas. Para colmo se llegaba al arco rival y se perdían los goles, la calma y el aire. Finalmente a García se le abrió el arco, lo estuvo merodeando con gran esmero y sin puntería a lo largo de todo el partido, y definió con sutileza por un costado del arquero rival, que contaba con una movilidad algo reducida. 4 – 2 y ahora sí, ya no quedaba mucho tiempo ni para descuentos ni temores. En pocas palabras fue uno de esos partidos que, normalmente, se pierden. Cabe aclarar que dos de los goles los marcaron jugadores que no estaban: el primero Sempio en su vuelta, el segundo alguien ajeno al equipo, familiar de Garbi. Cabe aclarar que también se produjo la vuelta, no se sabe si temporal o definitiva, de Matías Scaramuzza a la vaya naranja (jugó apenas 5 minutos). Cabe aclarar también, para finalizar, que el arbitraje fue desastroso. Si para Bonadeo o quien sea este texto resulta agresivo, lo lamento. Es una lectura objetiva de un encuentro de fútbol, poniendo el ojo en el pasado, en lo acontecido y tratando de remarcar los errores que se repiten para que de una vez por todas sean asumidos y solucionados.