Golpe a la realidad

Los Toritos tuvieron su primer amistoso oficial del año. La caída fue dura, nada menos que por 7. Lo primero que hay que tener en cuenta sobre el resultado es que 6 goles fueron marcados en la primera mitad. Y que el rival se encuentra, en la actualidad, dos categorías por sobre el conjunto naranja.

Sinceramente no se esperaba un comienzo tan desilusionante como el de esos primeros 25 minutos. Para colmo, cuando se terminó esa primera mitad, dos jugadores se fueron discutiendo fuertemente. El resultado de ese encontronazo, y acaso de los seis goles sufridos (y cómo fueron algunos de esos 6 goles), fue que uno de los contendientes abandonó la cancha, en lo que es uno de los actos más reprobables dentro de un conjunto.

Centrándose en el análisis futbolístico, la primera parte pareció una más de esas en que nada sale. La pelota se pierde rápido. Los rebotes son del rival. Cada llegada al arco es gol. Se suceden las malas decisiones. Es como si, por un momento, nada breve, el equipo perdiese autonomía y fuese a la deriva. La idea de salir a apretar arriba, de tratar de asfixiar la salida del rival, recién se pudo hacer en la segunda mitad. Allí, los rivales se vieron con complicaciones en varios pasajes. Un poco por eso, y un poco por una merma en la productividad, entendible, fue que solo se sufrió un gol en contra, y se marcó uno, en la segunda mitad.

La defensa naranja se reacomodó rápidamente y bien, gracias a los siempre predispuestos Rueda y Montechiesi, que se ofrecieron a jugar de central y lateral derecho respectivamente. Si bien no se puede olvidar el dolor y todo lo que implica sufrir seis goles en un tiempo, la realidad es que esa otra cara del equipo logró que el partido no termine siendo un completo desastre. Las líneas estuvieron un poco más ajustadas, la presión alta surtió efectos y hasta se llegó a marcar un gol de pelota parada.

Es posible tomar a este partido como uno más de la pretemporada. Y ese es el enfoque que se le debiera dar. No por menospreciar nada de lo que haya sucedido, si no como una manera inteligente de abordar los problemas que surgieron y que, sin dudas, van a seguir surgiendo.

Gabriel Galeano

Más allá de la fuerte cantidad de goles recibidos, cuesta pensar en una gran responsabilidad de su parte. Es más, la sensación final es que si no hubiese sido por algunas de sus apariciones, el resultado pudo ser más abultado.

Agustín Mangialavori

Más allá de buenas o malas cosas que futbolísticamente hablando se puedan decir, su partida intempestiva en el entretiempo, tiñe toda su actuación.

Demián Loureiro

Un comienzo un poco desparejo. En la segunda mitad mostró su mejor versión, sobre todo en la marca.

Bautista Rueda

Uno de los más regulares de la primera mitad. Sin dudas el mejor en la segunda parte, jugando ya como central.

Martín Ballari

Un primer tiempo para el olvido. Impreciso y con malas decisiones. En la segunda parte mejoró un poco, pero cuando tiene un comienzo bajo, le cuesta sobreponerse y alcanzar el nivel que de él se espera.

Martín Maiorana

Poco en la primera parte también. Si bien tuvo que estar mucho más pendiente de la marca, ni siquiera en ese aspecto estuvo muy firme. En la segunda mitad jugó poco y lo más destacable fue que, tras una serie de rebotes, pudo empujar la pelota en ese córner.

Martín Mansilla

Una primera parte con mucha intensidad, bajaba a buscarla y trataba de coordinar un ataque que diese frutos, lamentablemente no tuvo ningún interlocutor válido. En la segunda parte, ya un poco más fatigado, mostró un nivel un poco más bajo, sumado al cansancio por el desgaste que tuvo.

Cristian Ardito

Difícil de evaluar su primer tiempo, incluso fue sustituido tempranamente por un ahogo. En la segunda parte se pudo juntar un poco más y tuvo algunos movimientos buenos, pero no estuvo a la altura de lo que había mostrado en partidos anteriores.

Dany Garcia

El equipo jugó tan lejos del arco rival que lo que se puede decir de su rendimiento en el primer tiempo, es que pudo aguantar bastante el ritmo de seguir las marcas. En la segunda mitad levantó un poco al compás del equipo y tuvo una chance de gol que no pudo concretar.

Rodrigo Montechiesi

Jugó en una posición que le es totalmente ajena, pero lo hizo muy bien. Sobre todo porque se ofreció voluntariamente para ocupar un lugar que era muy necesario para el equipo. Estuvo firme en la marca.

Lucas La Mármora

Muestra cosas interesantes, como su velocidad y su capacidad para superar rivales. Pero su inconstancia en el juego termina siendo determinante.

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