Martes, febrero 20
Buenos Aires
24.4°C

Noticias

Los goles que no se hacen en un arco…

 

Los Toritos se enfrentaron ante Técnicamente en un encuentro que, además, tenía el plus de ser la primera actuación luego de la dura goleada 1-9 sufrida vs. Champys dos semanas atrás. Aunque el equipo mostró mejoras en su juego, fue derrota 2-1 en Costa Salguero. Así llegaron a su cuarta derrota en el torneo, con 7 partidos jugados, quedando en los últimos puestos de la tabla de posiciones.

Si alguien veía los 15 primeros minutos del partido, y se iba, seguramente hubiera pensado “Los Toritos van a ganar 5 a 0”. Es que en esos minutos el equipo logró un funcionamiento casi perfecto, con solidez defensiva, posesión del balón y buena elaboración de juego en los metros finales, teniendo cuatro ocasiones de gol muy claras. Por impericias personales y una cuota de mala suerte, esas chances no pudieron ser capitalizadas en goles. Luego llegó la merma física que caracteriza al equipo alrededor de los 20 minutos del primer tiempo, que sumado al desánimo por las situaciones desaprovechadas y el caluroso clima, empezaron a complicar el desarrollo del partido. En la última jugada del primer tiempo, tras una desatención en un córner y una tremenda volea, la pelota se clavó en el ángulo para el 1-0 de Técnicamente.

Es destacable que a pesar de la adversidad en el resultado, y teniendo en cuenta la dura derrota que sufrió el equipo hace poco, se mantuvo la idea de juego, aunque con ciertas limitaciones por los factores mencionados anteriormente. En una contra Técnicamente logró anotar el 2-0, y cuando quedaba un minuto el capitán Dany García marcó el descuento con la esperanza de poder empatarlo en la última jugada. Sí, Los Toritos sumaron otra derrota, pero el pesimismo no debe influir en el análisis para destacar dos o tres rendimientos individuales muy altos, y el dato de que si se hubieran hecho uno o dos goles en el inicio del partido, el trámite del mismo bien habría sido otro. Los Toritos deben seguir trabajando para consolidar sus virtudes y empezar a despojarse de sus errores, abriéndose camino hacia el éxito.

por Manuel Luquet

Periodista. Escritor.